La Cámara de Diputados de Brasil aprobó el endurecimiento de las condenas a los pederastas y tipificó como delito la adquisición y tenencia de fotografías o vídeos con escenas sexuales en las que participen menores.
La nueva ley eleva las penas de cárcel de dos a seis años, vigente hasta ahora, a la de cuatro a ocho años para quien produzca, registre por cualquier medio, venda o difunda cualquier escena pornográfica en la que aparezca un niño o un adolescente.
Se considerará como un agravante la existencia de cualquier grado de parentesco, el caso de que el pederasta se sirva de algún cargo de autoridad o si tiene relaciones en el ámbito doméstico con el menor. En estos supuestos, la pena será aumentada en un tercio, elevando el castigo a diez años y ocho meses de cárcel.
Por primera vez se tipificó como delito la adquisición o almacenamiento de material pornográfico en el que participen menores, como había demandado la policía, que encontraba dificultades para combatir la pederastia puesto que solo podía realizar detenciones en casos flagrantes.
El pasado septiembre, la policía brasileña desmanteló una red de pederastas que distribuía imágenes sexuales de menores en 70 países, pero solo se hicieron tres arrestos, de entre cerca de cien sospechosos, porque la tenencia de material de pornografía infantil no era considerada delito.
La nueva norma tendrá que recibir la sanción del presidente
Luiz Inácio Lula da Silva antes de entrar en vigor.